¿Qué quieres? Calla, Piensa, Actúa.

Parece una pregunta muy sencilla, pero es bastante compleja, y salvo excepciones una misma persona quiere distintas cosas a lo largo de su vida en función de su situación.

En mi caso por ejemplo, antes de fundar mi primera empresa buscaba una vida tranquila, con estabilidad y sin sobresaltos, cuando fundé mi primera empresa y tuvo éxito quise crecer empresarialmente, tener cada vez más trabajadores, una oficina más grande, nuevas cuentas de grandes empresas… El problema de esto es que no me dejó tiempo para más, pero absolutamente nada más, y me perdí en un querer muy superficial, un querer que no dejó sitio para otras aspiraciones no materiales.

Aprendí y cambié, no frené sino que cambié el ritmo y añadí otras facetas a mi vida, viajes, lectura, espiritualidad…

La vida no es estática, podríamos decir incluso que una persona vive varias vidas a lo largo de su vida. Hay personas que no, pero hay otras muchas que sí.

¿CÓMO QUIERES VIVIR TU VIDA?

El trabajo no lo es todo ni mucho menos, pero ocupa un porcentaje demasiado alto de nuestro tiempo, por lo que establecer qué es lo que realmente quieres, ayuda a adaptar el trabajo, en la medida de lo posible, a nuestras ambiciones.

Puedes querer vivir esta etapa de tu vida conociendo otros países y otras culturas, busca en Google bloggers que viven viajando, no todo es color rosa, hay muchísimo humo, pero también muchas personas que lo han conseguido.

Puedes querer vivir una vida donde tú marques los ritmos de tu trabajo, pero lo ves demasiado arriesgado, demasiada locura. Lo es un poco sí, pero no es más inestable que cualquier puesto laboral. Si decides dar el paso al menos sabes que el éxito de tu trabajo sólo depende de ti, y siempre es mejor tener al menos la responsabilidad de crecer y no delegarla en una tercera persona, que por muy buena que sea siempre primará su interés por encima del tuyo (como tú también harías).

YA LO SABES, AHORA ACTÚA.

Porque los pensamientos son nubes, aparecen en el cielo mental y si no se transforman poco a poco en realidad acaban por desaparecer rápidamente.

Todo tiene su ritmo, plantas, riegas y crece. Pero para que crezca tienes que plantar.

Escribí hace poco un artículo sobre cómo me marco objetivos y hago el seguimiento, al final la base es plasmar en un papel el objetivo que queremos conseguir, y dividirlo en tareas diarias, semanales o mensuales que tenemos que llevar a cabo para conseguir el objetivo. La constancia, el seguimiento y la autocrítica hacen el resto.

¿Qué quieres tú? ¿Es lo mismo que querías hace 5 o 10 años? Cuéntalo en Comentarios 🙂

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