¿Por qué la envidia es mala, y cómo superarla?

La envidia, algo que todos hemos sentido y que sentimos de vez en cuando, es un sentimiento de enfado o de rabia ante otra persona, ¿por qué no engorda, por qué conduce un Porsche, por qué sonríe tanto?

La envidia es un mal sentimiento provocado por la insatisfacción personal, y también por la ignorancia que uno tiene sobre la otra persona.

NOS COMPARAMOS CONTINUAMENTE

Y esto provoca sentimientos de impotencia y de enfado ante personas y situaciones que seguramente sólo estén en nuestra cabeza.

¿Por qué no engorda o por qué mantiene esa figura?

Es una pregunta trampa que revela que no estamos conformes con nosotros mismos. Quizá esa persona se machaca literalmente en un gimnasio o quizá tiene la suerte de haber nacido con un mejor metabolismo. Sea como sea, la respuesta a esa pregunta podría ser:

¿Quiero yo cambiar mis hábitos de vida, si es así por dónde empezar?

La respuesta a esta pregunta rompe la envidia, aclara la frustración que se esconde en ella, y da un camino para la mejora personal. Cuando la envidia molesta siempre hay una contra-pregunta que hacerse a uno mismo, y una respuesta para avanzar y superar la envidia.

JUZGAMOS DESDE LA IGNORANCIA

Un ejemplo con dos personas diferentes que a mí me ayuda en estas situaciones:

1º Persona: Un agricultor de un pequeño pueblo alicantino cercano a Villajoyosa, 600 euros mensuales, una casa de campo pequeña y un poco destartalada, y divorciado.

2º Persona: Un abogado que vive en un bungalow en el Golf de San Juan Playa, también en Alicante, un buen sueldo, conduce un A5, muy respetado en su profesión.

Son dos personas reales. ¿En quién te reencarnas ahora mismo?

Valoramos y juzgamos por una fachada irreal, el primero es realmente feliz, sus hijos ya algo mayores van a verle con frecuencia, la casa está pagada, no tiene créditos, adora el campo, tiene varios perros, una chimenea muy acogedora, una vida interior plena.

El segundo tiene una mujer a la que no aguanta, pero el divorcio para él es una ruina económica, por lo que tanto él como ella tienen sus devaneos pasajeros de vez en cuando, nunca entre ellos ya desde hace años. El bungalow tiene una hipoteca de 240 mil euros, y el A5 es de Renting. El estrés laboral y una vida que es más carrera de velocidad que de fondo lo ha vuelto adicto a la cocaína, aunque él no lo crea.

¿Te sigues cambiando por el segundo? Yo ya no.

Cuando juzgamos por lo que vemos y no por lo que sabemos siempre nos equivocamos en mayor o menor medida.

PARA COMBATIR UNA MALA ENVIDIA

  • Autoconocimiento, porque cuanto mejor nos conozcamos más claras tendremos tanto nuestras prioridades como nuestras frustraciones, y menos comparaciones haremos. Porque las comparaciones son buenas sólo si se hacen con el yo pasado, para ver dónde estábamos y dónde estamos ahora.
  • Conocimiento de que la fachada es sólo eso, una fachada, yo he pecado en el pasado mucho de esto, y de vez en cuando a veces la mala envidia me susurra en la oreja, pero para superarla sólo hay que darse un ejemplo real como el que yo he puesto. Tú seguro que tienes muchos similares si lo piensas 🙂
  • Generosidad, porque al ser bueno con alguien, aunque no lo conozcamos, nos llenamos de verdad. De hecho fíjate, se crea más afinidad con alguien pidiéndole un favor que ofreciéndoselo, y esto es porque al ayudarnos le hacemos sentir bien.

Comparte por favor en los comentarios tus situaciones, tus ejemplos, o tus métodos para combatir y superar la envidia 🙂

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