Optimismo Inteligente: No sobrevivas, vive

El optimismo inteligente es un optimismo realista, a veces el optimismo sin más no lo es, es un optimismo soñador y quizá hasta infantil, que cuando se derrumba porque no era factible, lo hace arrastrándonos tras él.

En cambio el optimismo inteligente tiene en cuenta la situación y la problemática, pero se centra en el aspecto positivo, o al menos valioso.

No voy a entrar, porque no es mi campo, en Psicología Positiva, pero sí voy a comentar las pautas que a mí me han ayudado a verlo todo un poquito más verde 🙂

1º REPASAR LOS FRACASOS PASADOS

Porque lo malo se ve mucho menos malo con tiempo de por medio, la perspectiva cambia. Y cuando recuerdo mis situaciones límite y mis fracasos pasados los años muchas veces sonrío porque no veo el dramatismo que sí vi en su día.

Este ejercicio de recuerdo y visualización ayuda mucho a relativizar las problemáticas del presente. Y sí, nos enfrentaremos a nuevas situaciones límite, quizá mucho más extremas que las pasadas, pero podremos ver aunque cueste, que si aquellas pasaron ésta también pasará.

2º SALIR DE LA ZONA DE CONFORT CON PERIODICIDAD

Qué típico consejo de manual de auto-ayuda, lo sé 🙂

Pero es cierto, hace muchos años sufría mucha ansiedad, y se me curó cogiendo un tren y viajando. Porque son los miedos los que colocan una barrera entre nosotros y el optimismo inteligente, son los miedos los que no nos dejan ver con claridad la solución, ni a relativizar un problema. Y si los enfrentamos cara a cara, acaban por esfumarse.

Además, es cuando salimos de nuestro círculo cerrado cuando descubrimos nuevas cosas, y son estas mismas nuevas cosas las que nos dan opciones de futuro que no esperábamos. ¿Cuántas casualidades han forjado partes fundamentales de nuestra vida?

3º CAMBIA EL ENTORNO NEGATIVO, O AL MENOS CONTRARRÉSTALO

Un ejemplo claro de esto, cuando sufrí un vaivén fuerte a nivel laboral porque mi empresa comenzó a sufrir impagos y finalmente quebró, había una persona a mi alrededor que con toda su buena fe me decía ¿y ahora qué vas a hacer? ¿y cómo vas a pagar? ¿y cómo vas a mantener a tu familia?

No había mala voluntad, había mucha preocupación, pero que a mí en esos momentos, esas preguntas insistentes cada poco tiempo me cargaban más la mochila, obviamente porque era una persona muy cercana no iba a cambiarla por su forma de ser.

En cambio había otra persona de mi entorno que restaba importancia a lo sucedido, un traspiés, es normal tarde o temprano todos los sufrimos, te recuperarás y a seguir.

Y así fue, me recuperé y a seguir.

El tema es que muchas veces, aun sin mala voluntad, las personas de nuestro círculo nos echan piedrecitas o rocas en la mochila que ya arrastramos. Ampliar el círculo para abarcar también relaciones que relativicen y que arrojen luz sobre malas experiencias es una descarga enorme en esos malos momentos, y son un foco de optimismo inteligente muy valioso.

4º TRABAJA EL PRESENTE, AUNQUE MIRES HACIA EL FUTURO

Sé que insisto mucho pero es importante, para mí uno de los pilares que me hace sobrellevar de una forma muy estoica las dificultades es la Meditación Mindfulness.

Dos de las barreras que nos impiden ser optimistas inteligentes creo que son por un lado la excesiva preocupación sobre el futuro, y también por otro los arrepentimientos de lo que se fue y no volverá.

Mantener una visión continua en el presente nos hace focalizar mucho mejor y desprendernos de lo que no tiene sentido, el futuro que aún no existe, y el pasado que ya dejó de existir.

Al principio cuesta mucho, pero con el paso de las semanas notamos un cambio a mejor, en cuanto a calma interior, y en nuestra actitud ante los conflictos y los problemas.

5º PLANTEA OBJETIVOS Y UNA RUTA HACIA ELLOS

Si los objetivos son realistas, y la ruta nos permite ir dando pequeños pasos hacia ellos, pero siempre de forma apreciable, conseguiremos mejorar nuestro optimismo inteligente por medio de la evolución consciente.

Escribí hace tiempo, una de las primeras reflexiones de #siendoagua, un contenido sobre cómo me planifico la ruta hacia mis objetivos, de forma global, y en etapas semanales que completan un mes.

ES FUNDAMENTAL que los objetivos sean alcanzables y que podamos apreciar el progreso poco a poco.

6º EXTRAE DE LO MALO LO BUENO

Muy difícil, mucho más fácil de decir y plantear que de hacer.

El objetivo es, una vez hemos conseguido centrar nuestra atención principalmente en el presente y nos hemos beneficiado de esa calma interior, que no es continua pero aparece con frecuencia, analizar cada mala situación, cada revés, con el prisma de lo positivo.

Con cada traspiés de la vida surge o una oportunidad, o un aprendizaje, o a veces ambos. Pero no los vemos porque estamos cegados por el miedo en forma de enfado o de pesimismo, pero están ahí.

Es un trabajo que requiere muchísima madurez mental.

¿Eres un optimista inteligente, qué haces para lograrlo? 🙂

¿Nos lo cuentas en Comentarios?

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