Mindfulness como ejercicio para la ansiedad

Los que hemos sufrido de ansiedad alguna vez sabemos lo complicada que puede resultar, se dispara a veces sin motivo aparente y convierte nuestra mente y nuestro corazón en una montaña rusa que sube y sube hasta que por fin baja a tierra.

El otro día en el Congreso Mindfulness Online que montan los amigos de Con Plena Conciencia, vi una entrevista que me encantó, concretamente la que realizaron al Dr. Javier García Campayo (su ficha en Wikipedia para que veas la talla del ponente).

Bien pues el señor Javier García hablaba de las terapias de Mindfulness que emplean con éxito en el ámbito de la Salud, y que en mayor o menor medida son beneficiosas para casi todos los tipos de patologías mentales. De hecho se ha demostrado que el ejercicio del Mindfulness en la depresión recurrente es destacadamente positivo.

Comparto contigo los audios de Mindfulness del Máster de la Universidad de Zaragoza, donde el Doctor García es Director.

Muchas veces cuando alguien sufre ansiedad y acude a un especialista es tratado con medicamentos que la frenan a corto plazo, es decir, trabajan los síntomas pero no el fondo del problema. Es algo muy común y no está mal porque la persona que lo sufre necesita una rápida solución para continuar con su vida, pero también es necesario aunque muchas veces no se tiene en cuenta, un trabajo mental para superar la ansiedad a medio y largo plazo, si no es así se corre el riesgo de volverse dependiente de los medicamentos cortoplacistas.

El Mindfulness no es un tratamiento puntual contra la ansiedad, sino que es un hábito que mejora nuestra salud mental, y trabaja contra la ansiedad, la depresión, los nervios, las preocupaciones injustificadas…

Yo empecé con Mindfulness por una crisis personal que me producía ansiedad, comencé sin saber muy bien dónde me metía y en poco tiempo, con una práctica seria y constante, noté una mejoría importante en mi calidad de vida.

No es la panacea, hay que tenerlo en cuenta, hay veces que las situaciones pueden superarnos, o hay veces que descuidamos la práctica dos semanas o un mes por causas externas y volvemos un poco a encontrarnos con viejos enemigos.

En este artículo recomiendo algunas pautas para comenzar a practicar 🙂

Me da mucha rabia porque tengo a varias personas de mi círculo cercano sufriendo ansiedad, sin ver soluciones, un poco presos de ese cerco que uno mismo se coloca y del que luego no puede salir, y lo peor es que ese cerco cada vez, poco a poco, se va haciendo más pequeño.

El estrés y como consecuencia la ansiedad es la nueva enfermedad del siglo XXI, porque siempre vamos con prisa, porque nuestra jornada laboral es muy larga y nuestra jornada ¨libre¨ muy corta, porque nuestro modelo de éxito está basado en ¨cosas¨ que hay que ir comprando y sobretodo manteniendo.

Es un juego de emociones cortoplacistas 🙂

Un buen ejercicio para comenzar a practicar Mindfulness es pasear, por la playa, por la montaña, por algún lugar donde estemos solos y evitemos encontrarnos con personas conocidas, donde no hayan muchas distracciones. Y simplemente observar, tanto lo externo (el ambiente, los pájaros, los árboles), como lo interno (los pensamientos), sin llegar a dejarnos llevar por éstos últimos.

Parece fácil pero es complicado, aunque cuando lo logramos vivimos una desconexión real una verdadera conexión. Y conforme más practicamos, mejor se nos da.

¿Un libro recomendado? El Milagro del Mindfulness de Thich Nhat Hanh. Donde además de la increíble vida de este monje vietnamita que estuvo nominado al Nobel de la Paz, también se exponen ejercicios prácticos y muy sencillos de Mindfulness, desde paseos o meditaciones, hasta ejercicios a la hora de fregar los platos. Muy recomendable.

Otra práctica de mucho calado en Mindfulness para combatir la ansiedad es meterse de lleno en el ejercicio, gracias a los retiros.

Hay un tipo de retiro de Meditación de mucho éxito mundial llamado Vipassana que se imparte en muchos centros de todo el mundo, además el coste es la voluntad y todos los que ayudan en cada centro son voluntarios (aquí la web oficial). El ¨problema¨ de estos retiros Vipassana es que son de diez días, donde además los practicantes se encuentran en total silencio sin móvil, lectura o cualquier otro estímulo. Es duro y no lo recomendaría para alguien que nunca ha meditado, creo que puede ser mucho más fructífero si uno ya tiene unas bases mínimas.

En cambio hay otros retiros más cortos, de fin de semana, o de cinco días que pueden venir realmente bien, darnos una base de cómo practicar Mindfulness correctamente y además sanear nuestra mente.

En España, y desde la Asociación y el Instituto del Mindfulness recomiendan en Requena el Templo Zen Luz Serena, y además también añadiría como recomendados los que se llevan a cabo desde Fundación Sakya en Pedreguer, Alicante.

¿Has probado ya el Mindfulness para suavizar y diluir esa ansiedad mental que a veces nos ataca a casi todos? Cuéntanos a todos en Comentarios 🙂

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *