Las Creencias Limitantes, y su daño en nuestra vida

Las creencias limitantes son mucho más comunes de lo que se podría pensar, las heredamos desde la infancia a golpe de escuchar un eso es muy difícil o directamente el terrible es imposible.

Cuando yo comencé a dedicarme al Marketing Online casi nadie sabía nada en España sobre qué era el Marketing Online, y tuve que escuchar una y otra vez el quizá eso no es futuro, quizá eso no es un trabajo, hazte funcionario. Y aunque emprender tiene muchísimas barreras que saltar y precipicios que sortear, a día de hoy llevo a mi hijo al colegio, lo recojo y lo duermo por la noche 🙂 eso no lo compra la tranquilidad de un puesto de funcionario. Que oye, también es un empleo muy noble y con muchos obstáculos hasta la meta… Otra creencia limitante podría ser precisamente el búscate un trabajo que nunca pasarás las oposiciones 😉

Lo cierto es que las mejores vidas se suelen construir derribando estos pensamientos que nos asaltan ante un objetivo, está muy dicho eso de que hay que salir de la zona de confort pero es verdad si la zona de confort es más limitante que cómoda.

Hay muchísima variedad de creencias limitantes como que los pobres son pobres y los ricos son ricos, cuando en verdad muchos empresarios exitosos comenzaron en un garaje o en un pequeño local y con años de buen trabajo se hicieron inmensamente ricos (esto se ve hoy en día mucho más gracias a Internet y a la Tecnología en general), y muchos ricos de segunda generación que dilapidaron literalmente la fortuna de sus padres y quedaron arruinados.

Hay mucha creencia limitante en educación financiera porque no se enseña ni en colegios, ni en institutos, ni en casa.

Ocurre lo mismo con los políticos, aunque ahora cada vez menos yo escuché muchas veces eso de los que mandan saben lo que hacen, es un poco como los pastores con un rebaño que confía ciegamente, pero la verdad es que los pastores son casi todos unos cortoplacistas que improvisan sobre la marcha, así que mejor no esperar a que ningún Gobierno nos arregle la vida porque moriremos esperando 🙂

En verdad todo este tema es un poco problema de la mitificación del mundo en base a nuestro entorno, termina los estudios, busca un trabajo fijo, una pareja que te complemente y una buena hipoteca… Y este castillo de arena es tan frágil que cuando una crisis económica acaba con el trabajo fijo todo lo demás en nuestra vida se va por el desagüe. Que también nos puede ocurrir si decidimos luchar por nuestros sueños, nuestras metas, pero ya que nos hundimos al menos que sea en un océano a nuestra medida 🙂

Además que lo de hundirse es mentira, uno toca fondo y si nada hacia arriba acaba volviendo a la superficie.

Ayer veía en Facebook un vídeo de un chico argentino creo, que trabajaba en una panadería, se cansó de los horarios, compró una bicicleta, un saco de dormir y se fue a recorrer América Latina sin un duro en el bolsillo. ¿Es difícil eh? Pues ahí está él, cinco años después, sin ningún traspiés en el viaje más allá de tener que buscarse la comida haciendo malabares o artesanía en la calle, y recorriendo Brasil, Ecuador, Perú…

¿No es tu estilo de vida? Vale no pasa nada, pero si él ha hecho eso… ¿Qué te limita a ti?

Lo mismo para el amor, al final todo en la vida es cuestión de confianza, dicen que la voluntad mueve montañas y yo igualaría aquí la voluntad con la confianza. Porque no se llevan el trabajo los más inteligentes si no los más seguros de sí mismos en las entrevistas, no ligan los más guapos si no los más osados – carismáticos, la confianza lo es casi todo.

¿Qué te limita a ti? Seguro que si lo piensas puedes encontrar varias creencias limitantes que suponen si no una barrera enorme, si obstáculos en tu camino más o menos grandes. Y para superarlos no te inspires en grandes personajes, qué va, seguro que a pie de calle tienes personas que han hecho surf sobre ellos.

Como el panadero, que dejó la seguridad de su trabajo y con una bicicleta desapareció por la frontera.

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