¿Cómo eliminar los pensamientos obsesivos?

Sobre todo los negativos porque son éstos los que realmente nos obsesionan.

Personalmente los he sufrido muchísimo en las dos crisis más marcadas que he tenido, una a nivel estabilidad emocional y otra a nivel estabilidad económica.

El problema de los pensamientos obsesivos es que no son constructivos, son construcciones mentales pesimistas que se repiten una y otra vez y otra vez y otra vez… No hay sentido para ello, no tienen ninguna funcionalidad, no nos acercan a la solución porque nos cansan, nos desgastan y nos hacen visionar un futuro oscuro que casi con toda probabilidad no será tan oscuro cuando llegue.

Eliminarlos no es sencillo, hay personas que lo tienen más fácil porque en su forma de ser son menos nerviosos y ansiosos, y otros que por su carácter se dejan arrastrar fácilmente por ellos. Lo que quiero compartir hoy aquí, son las formas, las técnicas, que me han servido a mí para relegar los pensamientos obsesivos y negativos a un plano bajo donde tienen muy poca cabida.

BUSCAR SIMILITUDES EN EL PASADO

Cuando tenemos ante nosotros una situación que nos provoca obsesión mental como fue mi caso personal, buscar situaciones más o menos similares en el pasado y el camino que tomaron, ayuda y mucho a quitarle hierro al problema presente.

En mi caso me di cuenta de que aun sufriendo este vaivén laboral, mi situación sería mucho mejor que la que podía tener hace años y desde la cual fui avanzando.

Esto ocurre también con obsesiones provocadas por la separación de una pareja. Parece el fin del mundo, el miedo al cambio, pero cuando te has separado una vez, las siguientes no son ni mucho menos tan dramáticas.

La experiencia allana el camino, por eso es importante la reflexión sobre el pasado.

PLANIFICAR SOBRE PAPEL FUTUROS POTENCIALES Y POSIBLES CAMINOS

Y es importante hacerlo sobre papel porque no hay tanto espacio en él para los pensamientos obsesivos. Parecemos ser más lógicos cuando escribimos 🙂

Lo primero es relajarnos, quizá este punto vendría bien ponerlo en práctica después de comenzar a practicar Mindfulness como veremos en el siguiente punto. Estando presentes en ese momento somos más realistas.

¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Qué es lo mejor? ¿Y lo más probable?

Colocar sobre papel los distintos y potenciales futuros nos ayuda a ver lo que viene con veracidad, y cuando la realidad aparece los pensamientos obsesivos se disipan. No sabemos cómo será nuestro futuro, pero seguramente acabe siendo un punto intermedio entre las respuestas a las tres preguntas anteriores.

Una vez tengamos las tres respuestas podemos poner en práctica el diseño, también en papel, de los posibles caminos para potenciarnos y crecer en cada uno de esos escenarios.

Como en el caso anterior, nuestro camino más posible quizá sea un punto medio también entre estas respuestas 🙂

¿Qué es lo mejor que podríamos hacer en este escenario? ¿Qué es lo que realmente nos gustaría hacer en este escenario? ¿Hacia dónde nos gustaría dirigirnos en este escenario?

PRÁCTICA DEL MINDFULNESS

Ya lo hemos comentado y quizá sería bueno comenzar a practicarlo antes de diseñar nuestros escenarios y caminos. Pero quiero colocarlo después, no me preguntes por qué.

La Meditación Mindfulness no sirve principalmente para relajarnos, no es una terapia de bienestar, es eficaz para despertar al presente, para ser de forma progresiva a la práctica más conscientes de cada momento. Esto conlleva muchísimos beneficios en nuestro día a día, mucho menos estrés, menos ansiedad, más gusto por lo que se hace porque se hace de forma viva, y sobre todo un menor acoso de los pensamientos obsesivos y negativos.

Esta práctica, si se es constante, es una estupenda manera de eliminar eficazmente este tipo de pensamientos acosadores.

Con los dos primeros puntos reflexionamos – planificamos, y con el tercero aprendemos a hacerlo desde el presente 🙂

AMPLITUD DE VISIÓN Y MOVIMIENTO ANTE EL MUNDO

Porque los pensamientos obsesivos normalmente aparecen por un marcado miedo a algo que puede llegar, algo que puede robarnos un bien muy valioso para nosotros, una equivocación que hemos tenido, que han tenido con nosotros, un enfrentamiento, una situación que no podemos controlar…

Pero lo cierto es que del miedo surgen las mejores oportunidades, y es normal porque cuando no tenemos miedo a nada, cuando todo es seguro y suave no hay reto, no hay ganas de cambio ni horizontes lejanos que conquistar, todo está bien como está.

El proyecto #siendoagua que estás ahora mismo leyendo surge de mis crisis, de mis ganas de compartirlas y de buscar soluciones en conjunto, y como este proyecto también han surgido las mejores experiencias de muchas vidas después de un miedo que casi parecía invencible 🙂

Cuando la mente nos acosa con pensamientos obsesivos, con sombras y temores, cuando el futuro aparenta ser un infierno, quizá es el momento de deconstruir nuestra vida y construirla de nuevo.

Siempre hay tiempo, siempre hay espacio.

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